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La música y los sentimientos, la ciencia detrás del arte

“La música para mi puede llegar a ser un bello poema hasta un doloroso recuerdo”, eso es lo que consideran muchas personas acerca de esta arte, de todo lo que una canción les puede llegar a significar. Una melodía va muy ligada a los estados de ánimo, los sentimientos y los recuerdos.

De acuerdo con un artículo de la Revista de Ciencias Sociales, Humanas y Artes, Realitas, la ciencia ha observado que, al escuchar alguna música agradable, se pueden activar sustancias químicas en el Sistema Nervioso Central, estimulándose la producción de neurotransmisores como la dopamina, las endorfinas y la oxitocina, experimentándose un estado que favorece la alegría y el optimismo en general.

La música está específicamente creada para que le añadamos memorias, recuerdos, sentimientos del pasado y emociones por venir.

La música no sólo es producida por instrumentos musicales de diversa índole, sino que también puede ser generada por las cuerdas vocales, y de acuerdo a la intención con que se cante podemos experimentar sensaciones y estados de paz, tranquilidad, alegría y felicidad, pero también de rabia y odio, entre otros. La garganta es un puente físico y simbólico entre la cabeza y el corazón, por tanto, el canto puede ser una forma de desarrollar una relación entre la mente y las emociones.

En cada persona la música tiene un significado diferente, ya que a personas que son demasiado apasionados les causa un mayor impacto

La música representa algo más que una forma de pasar nuestro tiempo, también despierta potentes emociones. La fuerza emocional que ejerce la música en el comportamiento de las personas, a lo largo de su vida.

Nuestra mente experimenta un cambio emocional tras haber oído música, siendo esta una herramienta terapéutica, en muchas ocasiones, para mejorar nuestro estado de ánimo siempre y cuando escuchemos la música correcta para ese momento. ¿Tiene la música un lenguaje universal capaz de provocar “alivio” frente al “dolor” y puede influir en los vínculos sociales?

Desde que nacemos, la música ya juega un importante papel en la modificación de nuestras constantes vitales como la respiración y la tasa cardíaca. Las emociones pueden ser entendidas desde diferentes ángulos.  Un episodio de emoción puede desencadenar tres componentes de la reacción: excitación fisiológica, expresión motora y sentimientos subjetivos.

Una de las razones más conocidas por la que nos agrada escuchar música es por su capacidad para evocar emociones tales como: alegría, tristeza, miedo, tranquilidad o intranquilidad.

Escuchar música también puede aliviar síntomas de dolor frente a enfermedades. La música tiene un efecto en nuestro pensamiento, nuestro comportamiento social, nuestras emociones y nuestras respuestas físicas del cuerpo.

Por último, cabe mencionar también su importante papel en la transformación social generando valores de solidaridad y de no violencia; pues la música ha sido, desde siempre, un medio donde salían a relucir verdades que daban voz a los más silenciados. Sin ir más lejos, cantautores como Víctor Jara o Joan Manuel Serrat, utilizaron su música durante los periodos de dictadura para hacer visibles las injusticias, invitar al diálogo, y dar voz a aquellos y aquellas que habían sido silenciados.

La música desde tiempos antiguos ha venido mostrando su gran capacidad para incidir en la vida de una persona, afectado de una manera agradable o desagradable en sus emociones, interviniendo en la mente, cuerpo y espíritu.

Mariana Montserrat Salazar Cisneros